La relación entre las ciudades actuales y la crisis ecológica es más que notable y se manifiesta a distintos niveles. Existe un claro consenso en que las actuales formas de organizar la vida en las ciudades no es sostenible. Se hace, pues, necesaria una transición hacia la sostenibilidad en nuestras ciudades.
Las causas de la degradación ambiental y de los problemas sociales y culturales patentes en las ciudades tienen un mismo origen y pueden y deben combatirse a un mismo tiempo. De esta manera, las ciudades deben apostar por un nuevo modelo de ciudad en el que se incorporen nuevos modelos de movilidad urbana, criterios para mejorar la eficiencia energética y fórmulas de urbanismo y arquitecturas sostenibles.
1. - Reconstituir los Consejos Sectoriales de Medio Ambiente y retomar el proceso de elaboración de la AGENDA 21.
La participación ciudadana debe ser un pilar fundamental en el desarrollo de nuestra acción de gobierno y en la toma de decisiones.
El Consejo Sectorial de Medio Ambiente debería volver a constituirse como el órgano de participación ciudadana en el ámbito del medio ambiente.
En el desarrollo de la Agenda Local 21, debería existir un claro compromiso político, e impulsar el Plan de Acción independientemente de la concesión puntual de subvenciones.
2.- Energía.
El compromiso firme contra el cambio climático debe tener también su dimensión a escala local. Para ello se proponen un conjunto de medidas encaminadas a la sostenibilidad energética de nuestro municipio y a la reducción de los gases contaminantes:
-Creación de la Oficina para Combatir el Cambio Climático.
- Adhesión a la Red de Ciudades por el Clima.
-Apuesta por las energías renovables (energía solar fotovoltaica en edificios municipales, solar térmica, edificios bioclimáticos…)
-Ordenanza contra la contaminación lumínica y eficiencia energética.
-Compromiso de reducción de emisiones.
3.- Gestión de residuos.
Debemos garantizar una adecuada y sostenible gestión de los residuos en nuestro municipio definiendo un modelo orientado a recuperar la mayor cantidad de residuos posible. A pesar de disponer ya de un nuevo Centro de Tratamiento de Residuos provincial, este modelo está aún sin definir. Las acciones encaminadas a esa adecuada gestión son las siguientes:
- Proyecto de doble bolsa.
- Minimizar residuos.
- Optimizar la gestión de los Puntos Limpios.
- Puntos Limpios Móviles.
4.- Agua.
El agua es un recurso fundamental para todos los ciudadanos. Desde que este servicio fue privatizado, la calidad del agua no ha mejorado y es ostensiblemente más cara. Las medidas orientadas a mejorar la calidad, eficiencia y sostenibilidad de este recurso son las siguientes:
- Control de la calidad del agua potable a través de un órgano independiente.
- Ordenanza de ahorro de agua.
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Implantación progresiva del riego de jardines y limpieza viaria con agua no potable.
5.- Río Tormes y zonas verdes.
La puesta en valor de nuestro río Tormes desde el punto de vista ambiental, social y de esparcimiento será una de las grandes apuestas municipales. Algunas de estas iniciativas son:
- Plan Especial de Protección de las Márgenes del Río.
- Puesta en marcha de huertas de ocio en torno al Tormes.
- Convertir las dos márgenes en lugares únicos y singulares de ocio y esparcimiento. Recuperar el patrimonio natural y arquitectónico que existe en torno a él (islas, molinos,…).
6.- Salud ambiental.
Salamanca pertenece a la Red de Ciudades Saludables. Éste es un compromiso que hay que reforzar. Las acciones dirigidas hacía una ciudad saludable son las siguientes:
- Convenio con la Sociedad Protectora de animales para la acogida temporal de animales.
- Información sobre la contaminación atmosférica.
- Mapa de ruidos: actualización y seguimiento.
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